Carne de pescuezo


Perpleja.

Que las cosas cambian de hoy para mañana es un hecho.
Que a quien quieres hoy mañana le tienes una tirria de cojones también es un hecho que he constatado dolorosamente, que para eso me divorcié en su día. Y hoy, cuando me lo encuentro por la calle, no puedo creerme, no puedo, de verdad, entender qué ví yo en ese señor (perdón por lo de señor) que hasta tuve dos hijas con él. Supongo que algo vería, pero no me preguntes, que no sabría decirte. Era alto... y guapo... supongo que las prioridades a los veinte no son las mismas que a los cuarenta... o sí?

Pero Exma (he pensado que Pollaboba no es un nombre para el padre de mis hijas, aunque tengamos la mala suerte de que además de eso, es mi ex marido... qué cochinas son a veces las coincidencias, eh??) no tiene la culpa ni merece el protagonismo de mi enésimo sitio, así que cambia el tercio.

La cosa se me aparece cuando de repente y sin aviso previo recibo un par de emilios invitándome a una cosa que se llama hi5, o algo así, y como la curiosidad mató al gato, y yo soy gata, pues la curiosidad me mata...
Y entro a ese sitio, el hi5 por el culo te la endiño... y mira tú qué cosa tan curiosa, que me encuentro allí, expuestos como en una vitrina de carnicería, un curioso ejército de caras... digamos conocidas. Muchos hombres, muchos más que mujeres...
Y como en una carnicería, hay solomillo, hay entrecot, (me recuerda la canción aquella... tengo gambas, tengo chopitos, tengo cocletas, tengo jamón...) hay sesos, hay criadillas, panceta, callos, pechugas de pollo, huesos duros de roer, jamón del bueno y embutido de colores fosforitos, que entran por los ojos y te destrozan las entrañas.

Visto lo cual, como hoy es domingo, he decidido cerrar la tienda, y con la misma elegancia y regio porte, que diría el Forsi, con la que he entrado, he dado media vuelta sobre mis vertiginosos tacones de aguja y he salido por la puerta CASI sin despeinarme. Y sin la menor intención de volver, que yo siempre compré la carne en los mismos sitios de confianza.
El caso es que me consta que los solomillos y los entrecotes que he visto, son de categoría extra.

Pero la mortadela rosa fosforito se repite endiabladamente, incluso tras el maldito cristal de la vitrina.
Y tan pronto te aparece en un sitio como este, como en una mercería, o lo que es peor, en la sección de lencería fina delcortinglés. Y no sabes cuándo, ni hasta cuándo vas a tener ración de esta mierda.
Ya no es tan pesado, pero digamos que me genera una flatulencia que desmerece mi imagen de marquesona.

Voy a tomarme un almax para el cutis.
No pienso perder el buen humor.
Coñojoder.

AUPATLETI!!!!


Retomar



Resumiendo, podríamos decir que el verano se acaba y que la segunda mitad (léase el mes de agosto) he estado perfectamente fuera de circulación, aplicada al dulce afán de vivir tranquilamente, sin horarios, normas ni familia.

Resumiendo, la paz permite reflexión, y con el final de la molicie llegan los días de las promesas fáciles: voy a adelgazar, voy a ir al gimnasio, voy a ser ordenada y a dormir más, voy a tomarme en serio que tengo que cuidarme, voy a ser tolerante, asertiva,voy a cuidar más de mis amigos, voy a dejar de agobiarme y voy a actuar contra mis temores de hacer lo que creo que tengo que hacer. Voy a tomar las riendas de mi vida, voy a leer más, y todas esas cosas que me harían más mejor.

Resumiendo: nada.

He visitado Grecia, he visitado ciudades vivas y muertas, he hecho fotos, he dormido mal, he buscado el origen de tanta emoción, he llorado ante el Partenón con un llanto inconsolable, mezcla de síndrome de Stendhal, admiración, compasión... tanta hermosura pateada... tanta belleza, tanto trabajo, tanto estudio... lloraba como una niña, pisando suelo hollado por tantos nombres ilustres que parecía que estaba profanando un lugar sólo destinado a seres excelsos. A mi lado, cinco chicas encantadas de la vida hablaban de los últimos titulares de las revistas del corazón...

He buceado en el Egeo, un mar que parece de agua mineral. He comido yogur griego hasta rellenar los michelines sin misericordia.
No sé si quiero volver. No he salido indemne de este viaje al pasado.

Acaba el verano, o las vacaciones, mejor dicho.
Y empieza un nuevo curso con un interrogante cada vez más pesado.
Este debería ser un año definitivo, un final de etapa, un cierre de un ciclo doloroso y demasiado largo.
Tampoco sé lo que pasará, ni quiero saberlo.
A estas alturas de la peli, más que nunca en la vida, me pregunto quién soy y no soy capaz de articular una palabra.
No tengo palabras para mí. Ni siquiera expectación, vivo sumida en un extraño letargo que tampoco me gusta.

En principio, será cuestión de rescatar a las princesas y retomar la reconfortante y vacía rutina de cada lunes y cada martes.
De nuevo online, mis maltratados lectores.

Titulares


ACTUALIDAD

*Suspensa por discutir con un cateto endomingado. Sé cómo se llama y dónde trabaja. Creo que acabaré enviándole un regalito. Me ha hecho darme cuenta de que estoy equivocando el qué, el cómo y el dónde. Lo cual no le hace menos cateto, menos endomingado y, por supuesto, menos hijo de puta. Si hubiera modo, le llevaba a los tribunales por malafollá y prevaricación. Canta como una almeja, lo sepáis. Lo de siempre: to la vida matando tontos, y no se acaban nunca.

*Drogada para poder dormir tras intensas sesiones de abuela. Previamente, Madre sufrió un ataque de ansiedad que no quiso reconocer pero que la tuvo vomitando dos días. Su sólida formación cristiana hace que rechace incluso una valeriana, y soporta estoicamente (subnormalmente, en mi opinión) el tormento de una Bernarda Alba realmente espeluznante.

*He decidido escribir un libro sobre los episodios que estoy viviendo/padeciendo. Prometo trabajar con una editorial. He dicho editorial, sí. El que quiera entender, que entienda.

*Al día siguiente del jamacuco de Madre, la autoridad competente deniega a Abuela el ingreso en una residencia de ancianos "porque no es inválida". Doy fe. Con 87 años levanta bombonas de butano llenas, escarda las plantas del jardín y amarga a, exactamente, doce personas al día. De esos doce, cinco son niños de entre once años y dieciocho meses a los que quita los juguetes para que no desordenen el jardín(?), grita y regaña. Le da igual que sus padres/tíos/abuelos le hayan dicho cien veces que los niños es lo que tienen: JUEGAN!!!
Mientras hace todo eso, se queja de unos mareos terribles, dolor de cabeza, sequedad de ojos y unos nervios horribles (?)

ECONOMÍA
*Conseguido. Pantalones a quince euros. Primer año que las rebajas son eso, rebajas. Coño.

SUCESOS/NECROLÓGICAS
*Anoche se suicidó un chaval de unos 33 años. Casado, dos niños pequeños, aparentemente todo en orden. En el pueblo se especulaba si suicidio o accidente, pero encerrarse en el coche, motor en marcha, escopeta entre las piernas y tal... se rumorea, se dice, nos confirman, que tenía un lío y que la ha dejado embarazada. Bonita manera de enfrentar . Nadie le explicó qué era un condón, cojones??? Y ahora qué?

AGRICULTURA
*La cosecha de frambuesas se nos apodera.
Tío plantó una matita que se asilvestró, le invadió el huerto y estamos hasta los huevos de frambuesas con nata, con zumo de naranja, solas, en mermelada... Tío se enfada porque no nos las terminamos, al precio que están... creo que ni siquiera si fueran percebes, eh? Hasta el gorro y cagándonos por los rincones estamos todos. Menos Abuela. Nos va a enterrar.

CULTURA
*Por favor, no se pierdan "Todo está iluminado", de Jonathan Safram Foer. Una delicia, una sorpresa, un gustazo recomendado por Carlitos (mil gracias te sean dadas, hacía tiempo que no era tan feliz con un libro entre las manos). No pienso desvelar ni media palabra... sorpréndanse, queridos todos, desde la primera línea. Imposible quedar indiferente.

*En Deportes e Internacional, os remito a EL PAÍS.
*En espectáculos, las princesas tienen bastante con el Youtube y Tokio Hotel. Yo he vuelto a Mozart, Bach, Tchaikowski... necesito calma que no encuentro más que entre unos brazos que me pillan un pelín a desmano en este momento.

SALUD Y BELLEZA
*He pasado del factor protector 30 al 20. Diez minutos de sol y ya me he achicharrado los hombros. El año que viene pienso comprarme un traje de reopreno, que decía mi princesa mayor cuando no lo era tanto. No me quemaré y además, no tendré que repilarme tanto.

OPINIÓN
*Estoy hasta las pelotas, pero se me va a pasar enseguida, de verdad.
No retreat, baby, no surrender.

ANUNCIO
*Con dificultad leo sus blogs. Hago lo que puedo... Les echo de menos. Palabra.



KING LEAR



Cósimo, con su post altamente recomendable, me ha recordado este poema hermosísimo de José Hierro, el grande. Qué haces que no has hecho una reverencia, insensat@??

Vacía de ideas, rellena de incertidumbre y embebida en nostalgia propia del verano que se me echa encima como manta zamorana, no tengo fuerzas para dedicar el rato diario a mis pajas mentales. En estos momentos, todo es deshojar la margarita.

En mi afán de compartir lo que me conmueve, aquí os dejo un trocito de Hierro, que es un pequeño dios en el altar de mis afectos literarios.


LEAR KING EN LOS CLAUSTROS

Di que me amas. Di: «te amo»,
dímelo por primera y por última vez.
Sólo: «te amo». No me digas cuánto.
Son suficientes esas dos palabras.
«Más que a mi salvación», dijo Regania.
«Más que a la primavera», dijo Gonerila.
(No sospechaba que mentían.)
Di que me amas. Di: «te amo»,
Cordelia, aunque me mientas,
aunque no sepas que te mientes.

Todo se ha diluido ya en el sueño.
La nave en que pasé la mar,
fustigada por los relámpagos,
era un sueño del que aún no he despertado.
Vivo brezado por un sueño,
inerme en su viscosa telaraña,
para toda la eternidad,
si es que la eternidad no es un sueño también.

La tempestad me arrebató al Bufón,
al pícaro azotado, deslenguado, insolente,
que era mi compañero, era yo mismo,
reflejo mío en los espejos
cóncavos y convexos, que inventó Valle-Inclán.

Los brazos de las olas me estrellaron
contra el acantilado y un buen día,
ya no recuerdo cuándo, desperté
y hallé sobre la arena
piedras labradas con primor,
sillares corroídos, lamidos y arañados
por los dientes y garras de las algas.
Entonces, desatado del sueño,
comencé a rehacer el mundo mío,
que se desperezaba bajo un sol diferente.

Y aquí está, al fin, delante de mis ojos.
Oigo como jadea
con la disnea del agonizante, del sobremuriente.
Espera a que tú llegues
y me digas «te amo».
Conservo aquí los cielos que viajaron conmigo:
grises torcaces de Bretaña, cobaltos de Provenza,
índigos de Castilla.
Sólo tú eres capaz de devolverles
la transparencia, la luminosidad
y la palpitación que los hacían únicos.
Aquí están aguardándote.
Quiero oírte decir, Cordelia, «te amo».
Son las mismas palabras que salieron
de labios de Regania y Gonerila,
no de su corazón. Más tarde
se deshicieron de mis caballeros,
hijos del huracán, bravucones, borrachos,
lascivos, pendencieros... Regresaron
al silencio y a la nada.
La niebla disolvió sus armaduras,
sus yelmos, sus escudos cincelados,
aquel hervor y desvarío
de águilas, quimeras, unicornios,
efigies, delfines, grifos.
¿Por qué reino cabalgan hoy sus sombras?

Mi reino por un «te amo», sangrándote en la boca.
Mi eternidad por sólo dos palabras:
susúrralas o cántalas sobre un fondo real,
-agua de manantial sobre los guijos,
saetas que desgarran con su zumbido el aire-
así la realidad hará que sean reales
las palabras que nunca pronunciaste
-¡por qué nunca las pronunciaste!-
y que ultrasuenan en un punto
del tiempo y del espacio
del que tengo que rescatarlas
antes de que me vaya.
Ven a decirme «te amo»;
no me importa que duren tus palabras
lo que la humedad de una lágrima
sobre una seda ajada.

En esa paz reconstruida
-sé que es tan sólo un decorado-, represento
mi papel, es decir, finjo,
porque ya he despertado.
Ya no confundo el canto de la alondra
con el del ruiseñor. Y aquí vivo esperándote
contando días y horas y estaciones.
Y cuando llegues, anunciada
por el sonido de las trompas
de mis fantasmales cazadores,
sé que me reconocerás
por mi corona de oro (a la que han arrancado
sus gemas las urracas ladronas),
por la escudilla de madera que me legó el bufón
en la que robles y arces depositan
su limosna encendida, su diezmo volandero,
el parpadeo del otoño.

Ven pronto, el plazo ya está a punto
de cumplirse. Y no me traigas flores
como si hubiese muerto.
Ven antes de que me hunda
en el torbellino del sueño,
ven a decirme «te amo» y desvanécete en seguida.

Desaparece antes de que te vea
nadando en un licor trémulo y turbio,
como a través de un vidrio esmerilado,
antes de que te diga:
«Yo sé que te he querido mucho,
pero no recuerdo quién eres».

De "Cuaderno de Nueva York" 1998

Multifunción


Hay que sacar de donde no hay.

En este caso, no había estanterías, y mira tú que mi ex era carpintero y claro, era algo de lo que yo no me tenía que preocupar. Además, como tenía horror vacui, el tío no paraba de ponerme estanterías por todos los sitios.

Pero claro... ahora, con la leche que gasta, cualquiera le dice "hey, me pones unas estanterías en el sitio que dejaste lleno de agujeros y nada más??"

Pues nada... tira de metro (yo, midiendo, soy tan mala como esperando) y busca dónde comprar estanterías, o cajones, o ALGO para tener el armario ordenado, coño, que llevas dos años viviendo aquí y esto sigue siendo una leonera.
Vale... pues a IKEA, que tienen de todo a precios que no me escuecen.
En IKEA me dicen que las medidas de mi armario no son standard. Básicamente, que no hay nada, vamos, que me vuelva para casa.
Los suecos no tienen ni idea de lo cabezona que soy, y no saben que si yo me empeño en que compro, por mucho que no me lo quieran vender, yo COMPRO.
He comprado. Que no quepa la menor duda. He comprado un par de estanterías, o sea, un par de tableros cortados a una medida aproximada a lo que yo había apuntado tras medir en casa.
Volvía un poco cagadilla, pensando lo que me iba a jorobar que no me sirvieran...
Pero me han servido.
Lo que no me ha servido ha sido el reguero de agujerillos que dejó aquel señor que, incomprensiblemente aún, me fabricó dos hijas (más guapassss... igualicas que yo, pero en civilizado!)
Decía reguero de agujerillos. Bien. Pues he tenido que hacer más agujerillos, porque no coincidían unos con los de enfrente... joer, cómo se gana la vida? seguro que era carpintero?? ay madreeee!!!
Pos nada... que tengo taladro, no problemo, me lo regaló David para mi cumple!! (un besazo, niño!!) Ahh!! pero no tengo brocas!! Ah! pues nada... martillo y destornillador, escupitajo en las manos y tracatrá! Agujeros A OJÍMETRO para meter ese cacharrito diminuto que sujeta todas las baldas del mundo. No, vocabulario no tengo. Es todo a base de un par de pelotas, sabes? Pero ahí están mis baldas sujetando camisetas y cositas.

Y nada, que cuando he terminado y me he visto en el espejo, con mi camiseta de camionero, sudando a chorros y poco menos que jurando en arameo cual fontanero de pro, mi primer pensamiento ha sido:" sólo me falta la polla".
El segundo pensamiento, un recuerdo a un buen amigo, que decía que si tuviera coño sería el primer hombre con asa del mundo.

Salud!

Oración


No sé en qué clase de estado me he sumido últimamente, pero maldigo las circunstancias que nos obligan a volver al mundo real.

He necesitado un ejército y usted solito ha conjurado a todos mis fantasmas a base de razón, de palabras de aliento y de matemáticas elementales.
A base de aparcar su vida para ocuparse de la mía.
La ansiedad se hizo fuerte, se alió con el llanto y la impotencia, firmó acuerdos puntuales con el miedo y crearon un frente de asedio que a punto estuvo de hacerme tirar la toalla.
El insomnio, el final del curso, las niñas, las obligaciones, la maldita soledad, las oposiciones, me pusieron en lo que acertó en denominar, no sin choteo, modo pánico.
Sí... debió ser algo así, porque en plena enajenación, y con un par, desinstalé el Office, no me pregunte cómo ni por qué. Aún no acierto a explicarlo.
Papi se llevó a las niñas y aquí nos quedamos usted, mi milagro en usufructo, solo ante el peligro, y yo, en el borde del precipicio.
De entonces a ahora, todo han sido cuidados, contención y confianza.
Yo nunca he creído en mí. Ahora lo sé. Usted sí cree, y me enseña a hacerlo como un ejercicio más de la voluntad. Querer es poder.
Mi contrincante favorito, mi cerebro preferido, mi sujección en los momentos de naufragio. El muro contra el que me estampo a veces y que me contiene siempre, la cima que quiero escalar y no me da el aliento.
El orden en mi caos.
Neutraliza usted mi incertidumbre con tres multiplicaciones y una sonrisa.
Conjura las noches de zozobra con sus manos sobre mis ojos.
Ni en toda una vida podría compensarle por todo lo que me da.
No sabía, no creía que se pudiera recuperar la esperanza, la confianza, la seguridad en otro. Pero le siento tan cerca, tan convencido, tan pegado a la realidad, que no puedo más que rendirme a la evidencia de que las cosas son como son, y esta vez nos gusta cómo son.
Acepto su generosidad inmensa, orgullosa de ser la inquilina de sus brazos, y me dejo, y me abandono con un miedo sólo residual, sólo pequeñas adherencias despreciables que sé que usted hará caer sólo con sus dulces caricias.
Sólo quiero estar a la altura cuando me necesite.
Estar.
Aprender juntos, crecer, habitar su pecho, sujetar sus manos, verle sonreir, ver cómo brillan sus ojos hermosos, cómo se dilata su pupila cuando escucha lo que quiere escuchar.

Oirle hablar de futuro con la tranquilidad y el convencimiento con que lo hace, derrumba mis últimas defensas y me obliga a ofrecerle la mitad de mi armario del cuarto de baño.
La mejor crema antiarrugas es su cálida voz cerca de mi cuello.

Mientras tanto, como confirmando que los tiempos de tinieblas se van, también acabamos de ganar la Eurocopa... quién sabe, amor mío, si hoy no empieza todo... otra vez.
Amén.



Borradores en zozobra (y II)





No es capaz de atrapar el tiempo y modelarlo a su antojo. La impotencia es mucho más fuerte que la determinación de ganar.
Se revuelve entre las sábanas, noche tras noche sin saber qué hacer con tanto desamparo.
Tiene sensación de fracaso, miedo y un cansancio cósmico, grande, inabarcable.
Tiene un puñado de lealtades inquebrantables, tiene una inspiración indestructible.
Tiene la capacidad de gozar de la derrota.
Tiene un tatuaje en el centro de las tripas que habla del cabo de Poca Esperanza y de una bandera arriada allí.
El desencanto enraíza, el genio lo poda a diario. Camina o revienta. A ojos vendados, a pelo, sin armas ni trampa ni cartón.

Al final, entre

Borradores en zozobra (I)

El mundo, a veces, se para.
No el mundo, más bien el tiempo. Va el reloj y se desacompasa respecto al resto de relojes de los seres humanos que te rodean.

Entonces, cuando estás metida hacia adentro y no hay nada afuera que te haga serenar el espíritu, te das cuenta de lo sola que puedes llegar a estar.
Sola contra tí misma, sin tiempo para nada más que una pelea absurda de la hoja contra la raiz, la madre contra la hija, la hija contra el padre...
El tiempo, a veces, te atenaza y te engulle en una espiral de la que no sabes escapar. Falta aire, falta alegría, falta lucidez. Te eriges en vampiro de la templanza ajena y aprovechas la ocasión para sentirte culpable, incapaz, más débil de lo que eres capaz de asumir... dependiente, maldita sea.
Te puedes rebelar tantas veces como quieras, puedes sacar fuerzas de sitios insospechados, encontrar reservas de energía que estaban tan olvidadas que te sorprende encontrar.
Puedes intentar virguerías, pero cuando el tiempo dice STOP y el cuerpo obedece al tiempo, no hay más remedio que claudicar, reconocer que no puedes llegar a todo y dejar que te cuiden.

Y

Necrosis neuronal


Y por qué es tan fácil resolver los problemas ajenos, vistos desde fuera, desde lejos, con visión desapasionada y todo eso, y luego no hay forma de relajarse ante el super acontecimiento de todos los años??

Pues enumeremos, a ver...

1.- Este año tengo más papeletas para que sea el último año y quitármelo de encima.
2.- Eso me genera más presión.
3.- Tengo menos tiempo, menos ganas y mucho más miedo. Por no hablar del interés, maldita sea.
4.- Creo que empiezan a pesarme los años tanto como los kilos. Me canso y me aburro.
5.- Cuanto más lo intento, peor me parece.
6.- Cuanto más lo pienso, más rabia me da. Coño.
7.- Odio pensar en la posibilidad de que todo empiece como la seda, como siempre, y se hunda al final. Es cansado frustrarse todos los años por las mismas fechas.
8.- Nada cambiaría sustancialmente. Me refiero al maldito dinero.
9. El éxito me retendría dos años más aquí...
10.- El éxito no me hará mejor, ni peor, ni nada interesante, no es funcional.

A alguien le apetece presentarse a unas oposiciones por mí?

Loca


El despertador suena a las cinco y media para coger el avión que me separa del hombre de mis sueños.
Me ducho sin abrir los ojos y subo a un avión lleno de zombies que son despojados vergonzosamente de cinturones, gemelos, zapatos, chaquetas con cremalleras, relojes y demás quincalla... habría que someter a esta humillación a los picoletos y a los guardias de seguridad de tanto en tanto, para que vean el gustito que da.
Vuelo movidito, la azafata se marea y yo, simplemente, suspiro mirando hacia arriba.

Llego con retraso, cojo el coche y me persono en mi lugar de trabajo, donde el ambiente se corta con cuchillo y tenedor desde el viernes pasado a las once de la mañana, momento en el que una servidora decidió decir BASTA YA a una energúmena que confunde el culo con las témporas y el Reglamento de Régimen Interno con un cómic de Mortadelo y Filemón. Nada en contra de ninguno de los dos documentos, aplicados cada uno en el momento oportuno. Los tontos, las tontas, los catetos, las catetas, los adefesios en general, me ponen nerviosa.

Me topo, sin ni siquiera haber tenido tiempo de desincrustarme las gafas de sol, con una mamá que decide que mi tiempo es suyo. No sabía la pobre que hace poco que he aprendido a decir NO y practico con la furia de los conversos. Y tampoco sabe que me he levantado a una hora obscena, que he dejado lejos al hombre de mis sueños y que hace meses que no me creo nada de lo que me cuenta.

El día transcurre entre bostezos. La salida del cole me alivia, pero al lado hay un super y necesito comprar. Olvido que desde las siete, voy con un par de cafés de máquina de a 0,35 cts.
Me dejo un dineral... encuentro un libro infantil que estaba agotado en la editorial y no aparecía. MESES detrás del libro de marras. Lo tengo!!
Llego a casa. En lugar del consabido descanso de diez minutos con un café y un pitillo, me pongo a cocinar...
- Menestra de verduras con huevos cocidos
- Espinacas con pasas y piñones
- Guisantes con jamón
- Pescadilla al horno (media, la parte de la ventresca)
- Pescadilla rebozada (parte de la cola, a rodajas... y no hagamos bromas que no tengo el día)
- Ensalada de tomates, cebolletas, queso de Burgos.

Cena con las princesas, agradable hasta decir basta... pero el telediario me recuerda que la mitad de las gasolineras de esta ciudad que no amo están cerradas. Mi cole está a treinta y cinco kilómetros, atasco incluido... tengo que llenar el depósito YA!!!
Dejo a las princesas plantadas y salgo pitando en busca de un sitio donde se me atraque a mano armada por unos litros de carburante que joderán el medio ambiente y mucho más mi maltrecha cuenta corriente.

A la vuelta de la jungla (la cola era muy larga... y no pienso hacer bromas tampoco ahora), la princesa mayor relata que en el ínterin (digamos media hora) ha venido su papá y le ha emplumado la documentación de la matrícula para el año que viene, y que le tengo que llamar.
Que vale, que sí, que se había comprometido a hacer los trámites, pero claro... el tiempo, y tal... (sí, claro... y las cuotas que tienes que pagar, maricón de playa!) y me ha enchufao otro brown.

Como me estoy reconfigurando en una perra de cuidao y sé que hoy duerme con su chica, le he llamado y le he tenido UNA HORITA Y MEDIA dándole amistoso palique (juro que lo de amistoso va sin recochineo, el clima ha sido francamente cordial)... mientras su pobre chica tosía... carraspeaba... comentaba... pobre muchacha... qué zorra soy!!!

Hace cinco minutos que he terminado de recoger la cocina, que se parecía más bien a un campo de batalla, pero ha resultado que era una cocina.

También hemos hecho deberes, nos hemos pintado los labios mientras batíamos huevos, hemos comentado nuestro finde mientras yo rehogaba, una princesa separaba basura y la otra limpiaba fresas, hemos deshecho maletas, hemos puesto dos lavadoras y las hemos tendido, hemos hablado por teléfono con el hombre de mis sueños entre dos y cuatro veces...y ahora mismo debería estar en coma profundo...
Supongo que es el puto cansancio, el no parar, pero tengo tal acelerón en el cuerpo que mucho me temo que tendré que apretarme una potente infusión... joder, pero es que me pesan las uñas y no tengo fuerza ni pa calentarla!!!

Esto es de lo que mi ex-suegra se descojonaba: liberación?? Trabajáis como tontas. Yo me levanto a la una, recaliento unas lentejas y luego me voy a tomar café a casalavecina... lo demás, si lo quieres llamar liberación, pues vale. Pero no te cambio ni la educación, ni los estudios, ni la independencia esa que dices...
A pesar de que es una de las personas más indeseables con las que me he topado en mi vida, en días como hoy me entran ganas locas de darle la razón.
Coño.

Y cuándo carajo he engordado yo todos estos kilos??? Cagonmiputacalavera!!

C.S.I. Los Blogs.


INTUICIÓN: se masca la tragedia.

BASE: tráfico desaforado de información disparatada. Canales de comunicación inapropiados, interferencias, ruidos blancos, negros y verde cagalera. Fantasmas del pasado con caspa en la chaqueta y olor a naftalina. Sinergias demenciales. Asociación de fuerzas desfondadas, unidas en objetivos absurdos.

SOLUCIÓN: afila el colmillo, ríete hasta de la madre que te parió, relativiza, mira con distancia, píntalo aún más disparatado, no entres al trapo, sólo ríete, relájate y disfruta. Es lo que te vas a llevar puesto!!


Como tú y como yo, sólo quieren que les quieras.
Sólo que no saben hacerlo bien, y molestan.
Ya saben que no tienen nada que hacer, sólo ruido.
Ni siquiera pueden tocarte un pelo... es impotencia.

Teniendo la vida llena... quién les necesita?

Pausa publicitaria


A estas alturas de la peli, todo el mundo sabe que tengo un Gato con Botas.

Es una larga historia que tiene el encanto de ser mía, nuestra, poco o nada detallada, en constante proceso de mejora, para nuestra satisfacción.
Es una historia de amor del bueno, que va a seguir siendo mía, nuestra, una de esas vivencias que hay que guardar para que no pierdan el encanto.

El Gato escribe, y me invitó a su fiesta, así que hemos tenido un hijo juntos (ya se sabe cómo acaban las fiestas, señores, no nos haremos ahora los nuevos) al que valoro, fundamentalmente, porque nos ha servido para afianzar un vínculo más que importante.

Fue él, que es un caballero de los pies a la cabeza, quien gestó. Y fue mano a mano, tecla a tecla, mail a mail, que hemos vivido un parto largo y otra vez largo, una y mil veces largo. El parto de la burra.

Mi Gato es como una especie de alter ego noctámbulo y urbanita, con la voz más grave que yo, entre otras diferencias evidentes... me hace reir sin esfuerzo alguno, me enternece y siempre que nos vemos me da un abrazote y me levanta los pies del suelo.
Nos queremos. Creo que mucho y sin cargas.

Dicho lo cual, que es cierto, justo y necesario, aquí queda el enlace. Os presento a nuestro hijo, al que hemos dado en llamar Efecto.
Celebra onomástica todos los últimos viernes de mes, junto con santa Nómina y santa Birrita.

Hablando de lo segundo, habrá que mojarlo!!


Vínculo


Ante un leve brote de nostalgia que interacciona con cansancio y alergia, encuentro la excusa perfecta, cojo un tren de esos que dicen que son tan rápidos como el pensamiento y nos presentamos las princesas y servidora (con tres horas de retraso, léase EL DOBLE de lo que dura el trayecto) en los dominios familiares.

Me encuentro con una recua impresionante de sobrinos guapísimos y entregadísimos, una hermana con un barrigón del quinto sobrino que en lugar de cuatro meses parecen ocho y una sarta de buenas noticias que me hacen pensar que soy afortunada hasta decir basta, y que no sé cómo agradecer a la buena suerte que pasen tantas cosas buenas.

La abuela progresa adecuadamente, es decir, cada día más bruja.
Padre no está tan mal como pensábamos y el quirófano podrá esperar.
Viene el sexto sobrino en camino, de puntillas y entre algodones, que ya perdió cuatro su futura madre, viene con unos cuidados extremos y mucho control por parte de todos menos de la interesada, que sigue construyendo su casa de madera. Ahora, sin embargo, ya no se sube a las vigas y se queda abajo pasándole las herramientas a su sufrido (de verdad, sufrido) esposo.

Mi sobrino P. ha inventado un verbo nuevo, IMPRESCINDIBLE: el verbo hacefaltar, que se conjuga cuando alguien hace algo por tí que no era necesario, y entonces hay que decir: no hacefaltaba!!
Y además ha pintado un cuadro de Miró y me ha dicho: Tiana, cuando sea un pelín famoso te voy a regalar unos tacones verdes.

Y estoy encantada.
El meme decía "eres feliz?" y yo respondí: no puedo quejarme.

Quiero, me quieren, río y hago reir, escucho y me escuchan... en breve, cuando nos sentemos a la mesa en algún cumpleaños o similares, seremos diecisiete. Supongo que habrá que tirar algún tabique...

Sí. Soy feliz, qué coño, y que dure!

mememememememeeeeeeeeee


Bueno... una se había propuesto hoy escribir cayera quien cayera, que hay poco tiempo. No sabía muy bien sobre qué, la verdad, pero debo reconocer que tengo una suerte loca en los últimos tiempos, y ayer me regalaron un coche (palabra de honor) y hoy me endiñan un meme... la vida es así.

Como me lo envía mi Carlitos, y todito se lo consiento, voy a ser buena chica y a cumplir formalmente con mi deber de blogger de pro y a resolver este meme, que sin duda es el más raro con el que me he topado... pero así no nos aburrimos.

Bien....


- Color: Negro.En su defecto, rojo. Tonterías las justas.
- Número: El tres. Simply perfect.
- Un libro: joder... a bote pronto, las obras completas de Quevedo, sin anestesia ni nada.
- Una canción: Annie's Song en versión The Fureys. Ya sé que no es un himno histórico, ni pasará a la historia de la música. Pero me gusta, me reconforta y me da buen rollito. Para ponerme importante, cualquiera de Springsteen bien escuchada y mejor entendida.
- Comida: Horror... cualquier cosa. Soy una tripera, engordo hasta con la lechuga, y es porque lo disfruto tanto que... bueno, que me gusta todo, mejor pescado que carne, mejor vino que agua, me da igual un rodaballo salvaje en lecho de nosequé pollada que un huevo frito con cocletas. Capo a cualquiera que pretenda hacerme probar aves o caza, mi pajarofobia es harto conocida entre quien se sienta en la misma mesa que yo.
- Postre: Un cafelito con muuuucho hielo y un paquetetabaco, como mi Carlitos.
- Lugar: De verdad tengo que decirlo? Pues Madriz, joer.
- Película: Soy una blandurria. Como me emocionó el Cyrano de Depardieu no me ha vuelto a emocionar ninguna, aunque soy de cine clásico, blanco y negro, Cary Grant, Humphrey Bogart y eso.
- Cuatro coma siete es igual a ... a 4,7. Casi cinco. Si son orgasmos, de puta madre. Si es la nota de un examen, mal rollito.
- Momentos del día: Casi todos... el rato de la ducha, el del silencio nocturno, el de leer sin interrupciones, el del báter....
- Blogs, foros o chats: Blogs. Los foros están llenos de enteradillos que no tienen ni repajolera. Los chats son el tedio in person.
- ¿Te has sentido acosado virtualmente?: Jejejeeeeee... este es el quinto blog, si no recuerdo mal... sí. No es que me haya sentido, es que me han dao pol saco bastante. Y fíjate... sin embargo, no me he puesto nada diva... tenía que haber aprovechao el tirón, coño!!
- Un referente en tu vida: Jack the Ripper (permítanme... es un guiño al capullo que me ha endilgado el meme... hubo un tiempo en el que sin Jack, nuestras conversaciones hubieran sido imposibles)
- De ficción: Un héroe de ficción, quieres decir? No soy muy fanática, la verdad... me creo poco a estos tipos... digamos que como heroína, me mola bastante la Malena de Almudena Grandes.
- Tres coma ocho es igual a ... pues a 3,8, está claro. Si son orgasmos, vaya mierda. Si son puñaladas traperas, me mola más que 4,7 y en todo caso me cago en la madre que parió a quien tenga que asestarlas.
- Un cafe: Jo... pues otra vez, mucho hielo y con tabaco y conversación.
- Proyectos inmediatos: Es miércoles. Debería llamar a la fisio para que me mire el codo.
- ¿Eres feliz?: Importa? No puedo quejarme.
- ¿Te atreves a decir tu edad? Sí.

Seis cosas que te gustan:
- Que me quieras
- Escribir
- Sacarte una sonrisota así de grande
- El café
- Los cigarrillos
- Madriz
Estas tres últimas son copiadas de mi Carlitos, pero es que coincidimos, oiga!!
Seis cosas que no te gustan:
- Las mentiras, pero no es que no me gusten, es que me producen un estado de rebote que no perdono jamás.
- Los pantalones de tiro bajo.
- Que se tomen más confianzas de las recomendables.
- Las tijeras abiertas
- Las faltas de ortografía
- La comida basura
- Que puteen a mis amiguitos... uyyyy... eso sí que no me gusta nadaaaaa...


Deberes:
quedan nominados para futuros posts:
- El Lenguaraz, que está muy calladito
- Mi cocinero, que sé que utiliza productos de primera calidad
- Delirium, que ya está nominada... pero por si necesita un empujoncito
- Forsi, que le quedan niquelaos.

Hala...

Letras


-Cuándo vas a ponerte a escribir en serio? - me pregunta Luna como quien pregunta si tengo tabaco.
- ...

No lo sé. Ahora tengo ganas, pero no tengo historia.
O quizá la historia que me gustaría contar no tiene trama, no tiene lógica, no tiene consistencia, no tiene sentido, quizá porque existe realmente, y la realidad supera siempre a la ficción.
Me gusta escribir, pero no tengo paciencia para esperar a ver cómo toma cuerpo una historia. No tengo disciplina para ser yo quien le dé forma, ni tengo recursos para convertir un post en un par de cientos de páginas... soy rápida, impaciente, resolutiva. No creo que me salga nunca un montón de folios con pies y cabeza.
De lo otro, tengo kilos de papel que ya toca quemar... y llega San Juan, y va a ser este San Juan, porque ya caducó un período.

Me gusta escribir, pero no soporto leerme.
Tié cojones la cosa...